MEDICINE
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Una perspectiva desde las ciencias del comportamiento

Las pandemias no son ningún tema nuevo para la humanidad, y la pandemia del nuevo coronavirus es tan solo la más reciente (probablemente no la última) de estas. Un número considerable de pandemias han sido manejadas con un enfoque médico a través de la vacunación;1,2 este ha sido el caso de la poliomelitis, la viruela y la rubéola, por mencionar algunas. Dichas enfermedades han estado cobrando grandes cantidades de vidas y atemorizando a la gente hasta en épocas tan recientes como los años cincuenta o sesenta. Sin embargo, hoy en día son desconocidas para la mayoría de la población.3

El número de enfermedades infecciosas que todavía no tienen cura es elevado, y una de las maneras más efectivas para lidiar con estas es la construcción de barreras contra su propagación. En la mayoría de casos, dichas barreras implican la modificación de los comportamientos de las personas.4

Esto no es una tarea sencilla y depende en gran medida de la naturaleza de la enfermedad:

  • Primero están las enfermedades que son transmisibles mediante un comportamiento específico (por ejemplo, las enfermedades de transmisión sexual). En dichos casos, la clave es educar al público en general sobre cómo evitar la transmisión de la enfermedad (por ejemplo, las campañas de "sexo seguro" que están asociadas a la distribución de condones). Este tipo de barreras pueden no ser significativas, pero al menos son específicas.5
  • En el caso de las enfermedades que son transmisibles por comportamientos universales y comunes (como las infecciones por coronavirus), la respuesta más obvia es la cuarentena o el aislamiento de los infectados con el fin de evitar que propaguen la enfermedad en otras personas.6 Ambos métodos fueron ampliamente usados desde la antigüedad hasta el Medioevo y continúan siendo empleados hoy en día.7

En ambos casos, puede que resulte necesario que las autoridades recurran al uso de técnicas basadas en las ciencias del comportamiento para ayudar a que la población tome las decisiones correctas, o para disuadirla de tomar las incorrectas (por ejemplo, la manera en que se deben aproximar a una persona potencialmente infectada). ¿Ha funcionado siempre este enfoque? Definitivamente no en todos los casos. Las restricciones de cuarentena son regularmente desafiadas por algunas personas.8 Pero ¿por qué?

En primer lugar, cada persona tiene su propia "racionalidad" y conjunto de actitudes respecto a las enfermedades; y dichas actitudes se encuentran inevitablemente sujetas al sesgo.9 Uno de los sesgos comportamentales más comunes es la impresión de que las cosas malas "solo le suceden a los otros y no a mí", un sesgo que se hace mucho más evidente en el caso de las nuevas enfermedades... Por su parte, una de las premisas de la ciencia del comportamiento es la "heurística de la disponibilidad", la cual indica que evaluamos erróneamente los riesgos según la facilidad con la que imaginamos algo, y es difícil imaginarnos en una situación en la que estemos contrayendo una enfermedad que nunca habíamos visto.

En segundo lugar, los humanos son seres sociales que habitan entornos sociales. No existen comportamientos más difíciles de modificar que aquellos de esta índole. ¿A qué se debe esto? La ciencia del comportamiento nos puede ayudar a comprenderlo.

El desarrollo de esta ciencia como una disciplina del conocimiento se inició en gran medida por el psicólogo BF Skinner a mediados del siglo XX. Skinner consideraba que el comportamiento humano era una función del condicionamiento, es decir, que nuestro comportamiento era conducido por los

 

resultados de un comportamiento similar previo. Por ejemplo, si en alguna ocasión salimos ganadores de una apuesta luego de frotar un amuleto de buena suerte, estaríamos más propensos a frotar amuletos de buena suerte. Al combinar esta premisa con las premisas de la psicología evolutiva, las cuales destacan nuestra cualidad de ser criaturas sociales, se hace evidente por qué estamos impulsados hacia el contacto interpersonal y por qué ese contacto tiene lugar de una manera que a su vez se encuentra impulsada por nuestra cultura.10

Como seres sociales buscamos la interacción con otras personas, de hecho, la necesitamos. Según Skinner, las formas y rituales de esa interacción son resultado de un condicionamiento prolongado. Los rituales de bienvenida incluyen los saludos de mano, los besos mútuos en las mejillas, las reverencias o pronunciar ciertas frases. Dichos gestos son automáticos, no hacerlos parece extraño (nótese que esta es la definición de hábito para un científico del comportamiento). En términos skinnerianos, hemos sido sometidos a un fuerte condicionamiento.

Desafortunadamente, dichos rituales, en particular aquellos que involucran el contacto físico, son vectores de infección para los agentes virales como el nuevo coronavirus (COVID-19)11. Entonces,

¿cómo se pueden cambiar estos comportamientos?

Skinner optaría por un condicionamiento operante, el cual esencialmente trata de reemplazar al condicionamiento que dio lugar a dichos hábitos con nuevo condicionamiento pensado para unos nuevos hábitos. Sin embargo, esto sería un proceso largo y extremadamente difícil de aplicar sobre una base poblacional, por lo cual es claro que no es una estrategia viable para contener un brote viral como el de la pandemia de COVID-19.

Desde los planteamientos de Skinner han surgido otros científicos del comportamiento. La ciencia moderna del comportamiento nació con el trabajo de personas como Daniel Kahneman (Premio Nobel 2012), quien describió los sesgos específicos que nos conducen a un comportamiento irracional. Richard Thaler (Premio Nobel 2017) compiló estas teorías e investigó las maneras exactas en que los gobiernos pueden ayudar a que las personas adopten comportamientos favorables de una manera no coercitiva. Thaler denominó dicho enfoque como la "teoría del empujoncito" (nudging, en inglés).12 En el próximo artículo examinaremos cómo podría emplearse esta teoría tanto por las autoridades como por los profesionales de la salud que quieran emplearla para aportar desde el manejo de sus pacientes.

Referencias:

  1. Doherty M, Buchy P, Standaert B, Giaquinto C, Prado-Cohrs D. Vaccine impact: Benefits for human health. Vaccine. 2016;34(52):6707  6714. doi:10.1016/j.vaccine.2016.10.025
  2. Saint-Victor DS, Omer SB. Vaccine refusal and the endgame: walking the last mile first. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 2013;368(1623):20120148. Publicado el 24 de junio de 2013. doi:10.1098/rstb.2012.0148
  3. Keegan R, Dabbagh A, Strebel PM, Cochi SL. Comparing measles with previous eradication programs: enabling and constraining factors. J Infect Dis. 2011;204 (Suppl 1):S54 S61. doi:10.1093/infdis/jir119
  4. Verelst F, Willem L, Beutels P. Behavioural change models for infectious disease transmission: a systematic review (2010-2015). J R Soc Interface. 2016;13(125):20160820.    doi:10.1098/rsif.2016.0820
  5. Cassidy C, Bishop A, Steenbeek A, Langille D, Martin-Misener R, Curran J. Barriers and enablers to sexual health service use among university students: a qualitative descriptive study using the Theoretical Domains Framework and COM-B model. BMC Health Serv Res. 2018;18(1):581. doi:10.1186/s12913-018-3379-0
  6. Consideraciones para la cuarentena de individuos en el contexto de la contención de la enfermedad por coronavirus COVID-19, Organización Mundial de la Salud, 19/03/2020  Disponible  en:   https://apps.who.int/iris/rest/bitstreams/1272428/retrieve
  7. Tognotti E. Lessons from the history of quarantine, from plague to influenza A. Emerg Infect Dis. 2013;19(2):254 259. doi:10.3201/eid1902.120312
  8. Why we should be skeptical of China's coronavirus quarantine. Washington Post, 24/01/2020 http://www.washingtonpost.com/outlook/why-we-should-be-skeptical-of-chinas-coronavirus-quarantine/2020/01/24/51b711ca-3e2d-11ea-8872-5df698785a4e_story.html
  9. Halpin DMG. Understanding irrationality: the key to changing behaviours and improving management of respiratory diseases?. Lancet Respir Med. 2018;6(10):737  739. doi:10.1016/S2213-2600(18)30364-3
  10. Skinner, B. F. "The Behavior of Organisms: An Experimental Analysis", 1938 New York: Appleton-Century-Crofts. (No puedo especificar la parte correspondiente porque todo el libro trata de esto)
  11. Declaración conjunta de la Cámara de Comercio Internacional y la Organización Mundial de la Salud: un llamado a la acción sin precedentes del sector privado para enfrentar el COVID-19. OMS, declaración del 16/03/2020
  12. Thaler, Richard H., and Cass R. Sunstein. Nudge: Improving Decisions about Health, Wealth, and Happiness. Rev. and expanded ed. Nueva York: Penguin Books, 2009.

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